JOSÉ LEONARDO CASTILLO
Primer campeón del mundo masculino de powerlifting, en categoría absoluta, de habla hispana
Por: Lucio Doncel
Nota del autor: Hablé con Leo Castillo para hacer este reportaje en mayo de 2011. Comprobé todos los resultados. Revisé especialmente la clasificación final del Campeonato del Mundo IPF 2010, en la que figuraba en primera posición. El 6 de julio de 2011 alguien me comentó que había sido desposeído del título por un control dopaje positivo. Lo comprobé y, efectivamente, así había sido. Lo extraño del caso era que la sanción… ¡ya había prescrito cuando se anunció! Las sanciones por dopaje suelen ser de dos años, por lo que supuse (reconozco que no estoy al día de la normativa) que sería por una sustancia estimulante, tipo cafeína. Me puse en contacto con el propio Leo y me confirmó que había sido sancionado por una sustancia que “estaba en un suplemento dietético”. Se quejaba de que había más de treinta atletas que la habían tomado, pero solo habían tomado medidas contra su compañera Vilma Ochoa y contra él. Ambos habían recibido idéntica sanción: seis meses. Del mismo modo, los dos pueden seguir levantando ya que la sanción ya ha concluido.
Desgraciadamente, esto deja sin sentido el titular de este artículo (a día de hoy solo Gema Cristóbal, en categoría femenina obviamente, puede presumir de ello), pero he decidido mantenerlo ya que considero que hay en él información que puede gustar al lector. Además, me encantaría que el próximo noviembre, en Chequia, José Leonardo Castillo se convirtiera en el primer campeón del mundo masculino de powerlifting, en categoría absoluta, de habla hispana.En 1993, la española Gema Cristóbal se proclamó campeona del mundo de powerlifting, en menos de 52 kilos, en categoría absoluta (u open). Nunca un hispano hablante lo había conseguido antes. Lo más cercano había sido el subcampeonato conseguido por Tony Gálvez en 1981, pero el catalán representaba entonces a Gran Bretaña, el país donde vivía. Sí que se ha conseguido el máximo entorchado mundial en otras categorías (junior, máster, incluso en la federación para ciegos), pero en absoluto ha habido que esperar hasta 2010. El protagonista ha sido el ecuatoriano José Leonardo Castillo Sellán, un hombre llamado a ser un grande entre los grandes.
- “No tengo palabras para explicar que se siente ser campeón del mundo. Solo puedo decir que he luchado mucho para conseguir este título y que en el momento en que logras esta meta sientes una alegría indescriptible”.
En lo más alto del podium en el mundial open 2010 celebrado en SudáfricaNacido en Babahoyo, Ecuador, en la provincia de Los Ríos, el 9 de noviembre de 1986, no era ningún desconocido cuando se presentó en Pochefstroom (Sudáfrica), en noviembre de 2010, para disputar el mundial IPF, pues no en vano había ganado la corona mundial, en la categoría de 75 kilos, en 2008 y 2009, entre los junior. Pero, evidentemente, una cosa es ganar entre los junior y otra es hacerlo contra los mejores. Además, era su primera participación en un mundial de la categoría absoluta.
- “Se puede pensar que ha sido fácil, llegar y ganar, pero no ha sido así. ¡Ni mucho menos! He tenido que trabajar mucho para llegar a esto. Ya para el primer mundial junior tuve que dejar todo a un lado: familia, estudios… ¡todo! Tuve que meterme de lleno en este deporte al que amo. Pueden estar seguros que los logros que conseguí me han costado mucho esfuerzo”.
Tiene seis hermanos (cinco mujeres y un varón), está casado con Katty Alexandra y ambos tienen un hijo, José Leonardo, de dos años de edad. Junto con sus padres y su entrenador, son su principal apoyo.
- “Todo lo que he conseguido se lo agradezco a Dios, a mi padre José Luis Castillo Saldaña, a mi madre Lila Mercedes Sellán Cedeño, a mi esposa Katty, a mi hijo Leito y a toda mi familia, que siempre confían en mí; también debo agradecer a mis compañeros de entrenamiento de Babahoyo y de Quito, grandes amigos que llevo en el corazon. Cada logro que consigo, con la ayuda de Dios, se lo dedico a mi familia y en especial a mi hijo, quien es todo en mi vida”.
Con su mujer, Katty Alexandra, y su hijo José LeonardoCuando vivía en el campo, antes de mudarse a la ciudad, le gustaba mucho la lucha libre. Practicó un poco de boxeo y defensa personal. Todavía hoy sigue con el “Vale todo”. Empezó a entrenar con las pesas con el único objetivo de verse bien, sin conocer nada de los deportes relacionados con ellas. Un día, un amigo que competía en culturismo le sugirió que probase. Estuvo participando en pruebas de este deporte un par de años, ganando un campeonato provincial y quedando tercero a nivel nacional.
- “Mis amigos me decían que con humildad y perseverancia podía llegar lejos en el powerlifting y me decidí a seguir con lo que mi corazón me dictaba. Mi primera competición fue en 2004. Tenía 17 años. Pesando 64 kilos, conseguí 200 en sentadilla y peso muerto y 115 en press de banca. Quedé como el mejor de mi país y como el mejor en el campeonato sudamericano de ese año”.
Desde luego no se equivocaron los que decían que podía llegar lejos. Su historial a partir de ese año así lo atestigua:
Campeonato Sudamericano 2005: 1º en 75 k. 230-147,5-245-622,5
Campeonato Sudamericano 2006: 2º en 75 k. 255-140-250-645
Campeonato Sudamericano 2007: 1º en 75 k. 270-157,5-267,5–695
Campeonato Panamericano 2007: 4 récords en 75 k.-campeón absoluto
Campeonato Mundial Junior 2008: 1º en 75 k. 280-175-287,5-742,5
Campeonato Sudamericano 2008: 1-2 en 75 k. 310-190-290-790
Campeonato Panamericano 2009: 1º en 75 k. 300-200-285-785
(tres récords panamericanos y campeón absoluto)
Campeonato Mundial Junior 2009: 1º en 75 k. 310-190-290-790
Campeonato Mundial Open 2010: 1º en 75 k. 330-207,5-292,5-830“No me conformo solo con esto. Mi meta es ser el mejor levantador del mundo. Ello conlleva ganarle al mejor, que no es otro que el polaco Jaroslaw Olech”.
![]()
Sentadilla con 320 kilosEn España sabemos bien de la fuerza del halterófilo ecuatoriano Eduardo Guadamunt. También conocemos los éxitos de Vilma Ochoa en los mundiales femeninos de powerlifting. Esto, unido a los títulos alcanzados por José Leonardo, nos lleva a pensar que los deportes de fuerza tienen gran aceptación, y apoyo por parte de los dirigentes, en Ecuador, pero nuestro protagonista nos deja ver que la realidad es, desgraciadamente, muy diferente.
- “A mi me gustaría competir un día en “El hombre más fuerte…”, ya que me encanta eso de jalar carros, mover tanto peso… Pero acá en Ecuador no existe ese deporte y por ello no hay apoyo para hacer practicarlo. Mírame a mí. Tres títulos mundiales y no me han dado ni las gracias. Yo estoy abierto a las propuestas de patrocinadores que deseen colaborar conmigo. La preparación para competir en eventos internacionales es costosa y en ocasiones no hay dinero. Nosotros no podemos costearnos los gastos y mucho menos los viajes. Así son las cosas acá en mi país”.
José Leonardo nos cuenta que entrena cada día como si fuese el último que va a hacerlo. También nos explica que el nivel y la calidad de sus entrenamientos han ido mejorando año a año gracias a su entrenador, Marcos Sánchez, que es quien le ha estado ayudando en este sentido desde 2008.
José y Marcos en el gimnasio- “Este es un deporte de mucho poder, es muy lindo, pero hay que ponerle muchas ganas. A quien quiera llegar a lo más alto le diría que lo mejor es la humildad, la disciplina, la lealtad y el amor”.
José Leonardo está siguiendo el camino que han marcado algunos de los más grandes campeones que ha dado el powerlifting mundial. Tiene juventud, condiciones, muchas ganas y el apoyo de los suyos. Solo hace falta un poquito de ayuda, tiempo y que le respeten las lesiones para que se convierta en lo que desea: uno de los levantadores más grandes del powerlifting mundial.
¡Campeón del mundo absoluto! Sudáfrica 2010